Sobre Griegos y Romanos


Impresiones, críticas y recensiones de novelas históricas, documentales y películas sobre las antiguas Grecia y Roma

Pedro Gálvez, Nerón: diario de un emperador

El primer volumen de la trilogía romana de Pedro Gálvez es Nerón: Diario de un Emperador, completado con las obras dedicadas a un triángulo de relaciones con su madre, en La emperatriz de Roma, y con su preceptor Séneca, en El maestro del Emperador.
La sinopsis de libro, según la editorial, es la siguiente: "·Nerón acaba de hacer matar a su madre Agripina. Entonces decide comenzar un diario que sea como una brújula en el piélago de su confusión mental. En dicho diario Nerón habla de su pasado ­su subida al trono, su matrimonio con la hija de Claudio, las turbias relaciones con su madre­ y también de su presente. En él se traslucen sus remordimientos de parricida; sus inclinaciones artísticas, a las que tuvo que renunciar para convertirse en el hombre más poderoso del imperio; su miedo a morir y a vivir. Y en su personalísimo retrato toma vida la Roma del siglo primero de nuestra era, en todo su esplendor y corrupción, su elevada cultura y sus excesos sexuales".
Literatiamente me parece inferior a La emperatriz de Roma; allí el dinamismo del diálogo, el avance de los acontecimientos y el desenlace están mejor trabados y resultan más atractivos para el lector. En Nerón: Diario de un Emperador, el autor se centra y se ceba en describir básicamente dos aspectos de Nerón: por un lado, la obsesión producia a raíz de asesinar a su propia madre, sus remordimientos de conciencia, su autojustificación, la excusa del poder como razón de estado y justificación de los medios; por otro, la afición de Nerón por el arte como una elección personal y su desprecio del imperio como una lección impuesta sin su consentimiento y consulta. Entre estos dos extremos, se deja entrever un personaje trastornado mentalmente, débil, incapaz de tomar sus decisiones, manejado por su madre, su preceptor y su mano derecha, Tigelino, a su voluntad sin que en realidad el propio Nerón opusiera demasiada resistencia, al tiempo que la adulación de los que le rodeaban le hicieron sentirse y creerse lo que probablemente no era y en su lógica de demente y de emperador, ante la falta de censura de sus amigos, sus familiares y allegados (si es que los tenía), creía que sus actos eran correctos.
Probablemente el mayor acierto del libro también sea una de sus rémoras, porque el retrato de Nerón, obsesivo, débil, demente, resulta un tanto irreal.
En general, el libro resulta un tanto cargante, distinto a la novela histórica más al uso y más tradicional. El Correo de Andalucía decía que "Pedro Gálvez tiene una visión de la Roma clásica que nada, por ahora, a contracorriente". Yo quizás quitaría el "por ahora".
Didácticamente, la novela creo que tiene poco rendimiento, al menos para alumnos de educación secundaria, ya no sólo por alguna descripción sexual explícita que quizá obligaría a dar más de una explicación a los padres de los alumnos, sobre todo si son menores de edad, sino porque resulta demasiado claustrofóbica y centrada en el personaje del desequilibrado Nerón, sin que se aporte demasiada información que pueda ser utilizada como recurso en lo relativo a historia, costumbres, etc. Además, creo que la figura de Nerón tampoco es de las más trascendentes e importantes de la historia romana, como para que merezca la lectura de un libro así para los alumnos citados.
Sobre Pedro Gálvez, autor de la trilogía romana, y otras obras de referente clásico, como Hipatia, ya os facilitamos información en una entrada previa.

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