Sobre Griegos y Romanos


Impresiones, críticas y recensiones de novelas históricas, documentales y películas sobre las antiguas Grecia y Roma

Simon Scarrow, Centurión

Simon Scarrow, Centurión, Edhasa, Barcelona, 2008.
Centurión, con el subtítulo de La rebelión amenaza al imperio romano, es el Libro VIII de las aventuras de Quinto Licinio Cato.  Hemos hecho un salto, tras leer las tres primeras entregas (El águila del Imperio, Roma vincit! y Las garras del águila).
Una de las virtudes de esta saga de Simon Scarrow es que puedes leer cualquier entrega sin que sea necesario conocer las anteriores, puesto que son pocas las cosas que se dan por supuestas.  En este caso sólo el hecho de que los dos personajes principales, Quinto Licinio Cato, ahora centurión y prefecto interino de una cohorte de soldados auxiliares, y su amigo Macro, prefecto de una legión y tribuno ocasional de una legión, han sido agentes al servicio de Narciso, secretario del emperador Claudio, con la misión de espiar a Casio Longino, gobernador de Siria.  Echa esta salvedad, la novela continúa con el papel parcial de Cato y Macro como espías de Longino, quien, para desembarazarse de ellos, les impondrá las órdenes de dirigir una reducida avanzadilla de unos mil hombres para intentar sofocar una lucha interna en la ciudad de Palmira, reino intermedio entre Roma y Partia, ávidas de entrar en guerra entre sí y que utilizan el territorio de Palmira como el detonante de una guerra entre las dos potencias.  En Palmira, el rey Vabathus, que mantiene un pacto de amistad con los romanos, se ha tenido que refugiar en la ciudadela ante la sublevación de su hijo Artaxas, partidario de los partos que lo apoyan.  Los otros dos hijos del rey, Amathus y Balthus, son tildados de idiota uno y borracho el otro.
Longino decide enviar a Macro y Cato al frente de esos mil soldados a la espera de reunir dos legiones y solucionar el conflicto: hay una carrera entre Roma y Partia, pues la primera que llegue a Palmira destruirá a la facción contraria a sus intereses y se hará con el control de la ciudad, de las rutas comerciales y del estado bisagra entre ambos imperios.
En su marcha por el desierto camino de Palmira, los romanos de Cato y Macro son atacados por los partos y sólo la intervención de los palmirenos dirigidos por el segundo hijo del rey, Balthus, les salvará de morir aniquilados.  Balthus les ahyudará a entrar en la ciudadela y a resitir más tiempo, tanto a romanos como a palmirenos, a la espera de ver quién llega antes.  Cuando la situación de los de la ciudadela se hace desesperada, llega Longino con las legiones, pero en un ataque de ambición y soberbia, decide atacar a los palmirenos rebeldes en su fuga, sin saber que les han alcanzado las tropas partas.  En un primer combate, por culpa de Longino los romanos están a punto de sucumbir, pero, gracias a Cato, al amanecer, los romanos aniquilan a los partos y a los rebeldes.
Una sinopsis más breve la encontramos en la web de la editorial y en el libro: "Palmira es apenas un pequeño reino en pleno desierto objeto de deseo tanto de Roma como de Partia; no hay duda de que puede convertirse en una auténtica pesadilla para el Imperio, y, cómo no, para el prefecto Macro y el centurión Cato.  Una revuelta en Palmira hace que el Imperio mande tropas para ayudar al rey y defender las fronteras, pero la intimidante presencia de los legionarios lleva a Partia a desencadenar una guerra de consecuencias insospechadas en un territorio que Macro y Cato conocen mal, pero que no tardan en aprender a odiar, y en el que la táctica de las falanges resulta insuficiente ante jinetes y arqueros tan hábiles como los partos. Y lo único que les faltaba era la sospecha de que existe un traidor en sus propias filas, quizás en círculos muy próximos al propio rey; o que Cato se enamorara de la aristócrata hija del embajador romano...
En esta ocasión Simon Scarrow nos deleita con una estupenda novela sobre la durísima vida de las legiones en el desierto".
La nueva entrega supone un cambio de escenario, pues ya no se sitúa en Britania, como las tres primeras, sino en Palmira, pero los ingredientes que le han dado tanto éxito a las novelas de Scarrow está presente: diálogos ágiles, ahora con más sentido del humor, con descripciones casi cinematográficas, sobre todo de las batallas y las estrategias; gran habilidad en el uso de la tensión narrativa y el equilibrio entre lo militar y lo personal en Macro y Cato (que se vuelve a enamorar, en este caso de Julia Sempronia, hija de un senador que actúa de embajador en la corte palmirana, Lucio Sempronio), y entre la guerra como algo noble y la política y la diplomática como una falsedad y una hipocresía.
De nuevo una novela de aventuras trepidante y entretenida para el verano, sin grandes pretensiones didácticas ni eruditas, pero que engancha al lector
Sobre Simon Scarrow, ya hemos hablado en la reseña de Roma vincit!, picha aquí.

Jesús Sánchez Adalid, Los Milagros del Vino

Nuestra última lectura ha sido Los Milagros del Vino, última novela de Jesús Sánchez Adalid.  En la web de la editorial Planeta es posible encontrar información sobre la novela y el autor, así como leer el primer capítulo.
Nos encontramos ante una novela de recreación histórica, donde sólo la época y la referencia de Cristo son históricos.  Sánchez Adalid nos crea a través de un personaje, Podalirio, la crisis religiosa y existencial que sufrió el mundo antiguo al inicio del imperio romano, donde los dioses del Panteón no daban solución a los problemas transcendetales de la gente y donde la aparición de cultos orientales (Isis, Mitra, cristianismo, etc.) atrajo a gran parte de la población.
La sinopsis del libro dice: "En la ciudad griega de Corinto del siglo I conviven una compleja amalgama de culturas y creencias. Podalirio, sacerdote del templo de Asclepio, siente que los antiguos dioses han abandonado a la humanidad a su suerte en un mundo gobernado por los viejos ritos y supersticiones. Contempla el sufrimiento, la enfermedad y la muerte, incapaz de llenar su vacío hasta que un día escucha un relato que cambiará su vida para siempre, un mensaje de confianza en el futuro. Ésta es una historia de búsqueda, de conocimiento, que desvela los misterios de nuestra existencia. 
Con una prosa sugerente, la novela recrea un mundo fascinante en el que tendrá lugar la transformación más importante del pensamiento occidental, una ventana hacia una nueva comprensión de nosotros mismos".
La historia cuenta la crisis transcendental de un sabio, Podalirio, sacerdote del templo de Asclepio en Corinto, médico y filósofo, que en el siglo I siente que los dioses griegos ya no dan respuesta a sus tribulaciones personales y existencialistas sobre la vida, el más allá, la muerte, etc. con una obsesión: los milagros.  Por ello, tras una crisis personal, entre otras cosas provocada por la muerte de su amada Eos, sacerdotisa de Afrodita, que, en una crisis parecida, se hace seguidora de Isis, Podalirio concocerá a unos judios(-cristianos) que le hablan de los milagros de un tal Crestos y le ofrecen la lectura de El buen anuncio.  Fascinado por la lectura y por lo que le cuentan estos nuevos amigos, Podalirio decide viaja a Galilea y conocer de primera mano el testimonio de alguien que conoció a Crestos y convivió con él, Susana.  De sus conversaciones, Podalirio quedará convencido y convertido a la nueva fe.
La verdad es que, si bien el planteamiento es interesante (la crisis de las convicciones religiosas en el imperio romano), la solución de la novela de Sánchez Adalid nos parece un tanto simplista y en ocasiones incoherente.  Desde nuestro modesto conocimiento del mundo antiguo, nos resulta un tanto extraño que un sacerdote tan racional como es dibujado Podalirio y que duda de los milagros de Asclepio, con sólo la lectura del Evangelio se crea a pies juntillas los milagros de otro dios; en ello redunda también la misteriosa conversión del carácter de su mujer, Nana, que siendo muy brusca, gritona y de armas tomar, con sólo hablar un día con los judeo-cristianos se amansa como las fieras.  Además, en la visión del cristianismo primitivo que destila Susana, se transparenta un platonismo que históricamente no es vinculable hasta san Agustín, unos siglos después.
La novela puede estructurarse en dos partes, marcadas ambas por una mujer: la primera está dominada por Eos, la sacerdotisa de Afrodita, amante y amada de Podalirio, que, además de aparecer en ocasiones como la conciencia de Podalirio, representaría la religión griega, una religión más terrenal, más humana en el sentido de encarnar lo físico, la belleza, las pasiones, la acción ;por otro lado, la segunda parte está dominada por Susana, la seguidora del Crestos, que resulta más etérea, más meditativa, también humana, pero en cuanto a la concepción del bien y del mal, de lo psíquico, de lo íntimo.  Es interesante el tratamiento que Sánchez Adalid hace de las dudas de Podalirio, pues, en contrapartida a las creencias de Susana, el sacerdote tiene constantes sueños con su amada Eos, como si la tradición en la que creció no le dejará escapar a unas nuevas creencias y como si el sueño fuera la duda y el aferrarse todavía a su origen.
Con todo, la novela se hace pesada y larga en muchos momentos, pues apenas hay acción y el diálogo resulta en ocasiones forzado; a esta sensación contribuye también el que se fuerce la indicación de alguna noción erudita sin que tal inclusión resulte natural ni a colación del tema que se está tratando.
En suma, hemos de reconocer que la novela nos ha defraudado.
Sobre el autor, en la web podemos leer: Jesús Sánchez Adalid, nacido en 1962, es de Villanueva de la Serena (Badajoz). Se licenció en Derecho por la Universidad de Extremadura y realizó los cursos de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció de juez durante dos años, tras los cuales estudió Filosofía y Teología. Además es licenciado en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca. Considerado un escritor polifacético y original, ha conectado con un amplísimo público lector gracias al peculiar tratamiento de sus personajes, a la intensidad de sus experiencias y a los apasionantes periplos que emprenden, verdaderos viajes iniciáticos en busca de su verdad interior. Ha publicado con éxito La luz del Oriente, El Mozárabe, Félix de Lusitania, La Tierra sin Mal, El cautivo, La sublime puerta y El caballero de Alcántara. En 2007 ganó el Premio Fernando Lara por su novela El alma de la ciudad. Colabora habitualmente con RNE, National Geographic/Historia y Vida Nueva.

Simon Scarrow, Las Garras del Águila

Acabamos de leer la tercera entrega de las aventuras de Quinto Licinio Cato, un optio de la Segunda Legión, personaje central de la saga de novela histórica de Simon Scarrow.  El título de la novela es Las Garras del Águila (título original en inglés When the Eagle Hunts), con el subtítulo de Un optio contra los bárbaros britanos.
En entradas anteriores hemos comentado los dos primeros libros de la saga: El Águila del Imperio y Roma Vincit!.  Todo lo dicho sobre ellos es válido para la tercera entrega, por lo que no vamos a añadir muchos datos sobre la valoración de los personajes reales y ficticios. 
Sin duda, son novelas de intriga y acción muy amenasy válidas como lecturas de verano sin más pretensiones que entretener, al tiempo que se puede aprender aspectos del ejército romano y de la conquista de Britania por parte de las legiones romanas.  También remitimos a las dos novelas anteriores para el análisis de aspectos compositivos y narrativos.
No obstante, quizás esta entrega sea menos realista y verosímil, por cuanto la peripecia que han de vivir Cato y su centurión Macro es un tanto forzada, aunque no por ello trepidante y atractiva para el lector, aunque para ello, la novela pierda visos de realidad, pues no trata apenas el tema de la conquista de Britania por los romanos.
Con todo, resulta interesante la lectura de la "Nota del Autor" para conocer el grado de realismo de la novela: aquí, Scarrow, comenta que en la toma de la "Gran Fortaleza" de los druidas, se había basado en el estudio arqueológico de las defensas y estructura defensiva de Maiden Castle en Dorset, que, no obstante, no suponían un gran escollo para el avance militar romano ni para sus máquinas de guerra.  Por otro lado, también indica Scarrow que ,dado el temor que la figura de los druidas provocaban sobre los romanos, había extremado la figura de estos en una secta imaginaria extremista y violenta a la que llama "druidas de la Luna Oscura", que, aunque irreal, encierra ciertos rasgos siniestros realmente atribuidos a los druidas, muy lejos de la imagen ideal de los druidas de Astérix y la tradición moderna de los druidas que se pasean por Stonehenge.
La sinopsis del libro dice: "Tras la sangrienta conquista de Camulodomo, durante el crudo invierno del año 44 d. C. el ejército romano se prepara para extender la invasión de Britania con un contingente de 20.000 legionarios armados hasta los dientes. El general Aulo Plautio confía en que la llegada de la primavera facilite la campaña, pero, inesperadamente, su familia es raptada por los druidas de la Luna Oscura.  Se necesitan dos voluntarios lo suficientemente audaces para adentrarse en el peligroso territorio de la tribu de los durotriges, encontrar a la familia del general y, sí es posible, rescatarla antes de que sean sacrificados, y, para su desgracia, el centurión Macro y el optio Cato serán los elegidos".
Entran en acción dos personajes nuevos, dos bárbaros de la tribu de los icenos, Prasutago y Boadicea (también conocida como Boudica), la que con el tiempo -años 60-61 d. C:- se convirtió en caudillo de las tribuos britanas contra los romanos.
Sobre Simon Scarrow, véase lo ya dicho en Roma Vincit!.