Sobre Griegos y Romanos


Impresiones, críticas y recensiones de novelas históricas, documentales y películas sobre las antiguas Grecia y Roma

Javier Negrete, Salamina

Acabamos de leer Salamina, la novela de Javier Negrete editada en 2008.
Sin duda, tenemos que reconocer que es una gran novela histórica, donde se combina magistralmente un conocimiento de las fuentes históricas con una creatividad del autor a la hora de molstrarnos los hechos de la vida cotidiana, los diálogos, la recreación de una época, dentro todo ello de una gran preocupación por no separarse de los datos reales y crear una atmósfera verosímil, allí donde la falta de datos deja margen a la imaginación y a la orginalidad.  El aprovechameniento de "los huecos de la historia", como dice el propio autor, le ha permitido crear una gran novela histórica sobre un hecho altamente conocido, pero con un resultado único sumamente atractivo para el lector.
Al mismo tiempo, resulta muy interesante y destacable el interés de Negrete por recrear no sólo el mundo griego del siglo V a. C., sino también el mundo persa.
La novela tiene como personaje central a Temístocles, un artero político y comerciante, más cercano al ideal de Ulises que al de Aquiles y los nobles Eupátridas defensores del ideal hoplítico.  La obra comienza con la batalla de Maratón como preludio necesario para la batalla de Salamina.  En ella, a pesar de todo su esfuerzo y planificación, Temístocles se ve privado de la gloria en beneficio de Arístides. 
A partir de aquí Temístocles usará todos los medios (sobornos, coacciones, cohechos, engaños, mentiras, demagogia, etc.) para llevar a Atenas a un final para su mayor gloria personal: eso será la batalla de Salamina.  Lealtades y traiciones, espías y dobles espías aparecerán a partir del momento en que Temístocles visitará Babilonia y conocerá en persona a Jerjes.
Junto a la historia y a los grandes personajes, Negrete sabe disponer en el entramado de su novela personajes de la vida cotidiana que serán el contrapunto de Temístocles, Jerjes, Mardonio, Arístides, Cimón, etc.  Así Apolonia, su amante, Sicino-Mitranes, su esclavo persa, Euforión, su "amigo" traidor, y la visión de otros personajes como Fidípides, el corredor de Maratón, dan humanidad a los grandes hechos descritos por la historia oficial, al tiempo que suponen una humanización de Temístocles y su entorno.
Así, en este mismo sentido, la presencia de dos personajes femeninos, uno ficiticio -Apolonia- y otro real, aunque será objeto de la inventiva y de la deformación de Negrete, -Artemisia- ofrecen una sensibilidad mayor a la novela, un mayor apego a la realidad y un alejamiento del idealismo de los líderes políticos y de la guerra.
Narrativamente, Negrete hace gala de una gran variedad de registros: a sus diálogos ágiles, directos, verosímiles, vibrantes, se añaden descripciones precisas, ni concisas ni innecesariamente extensas, con un gran conocimiento de estrategia militar, de la vida cotidiana, de geografía, de urbanismo, arte, religión, mitología, etc, pero todo ello sin dar las típicas y forzadas  "píldoras de erudición" que distorsionan la narración, deteniéndola y haciéndola menos natural.  Además, sabe cómo simultanear la narración desde varios puntos de vista a la vez (en concreto en la narración de la batalla final de Salamina) para retrasar el desenlace de la novela y manejar el tempo de la misma.
Sin lugar a duda, una novela imprescindible para todo aquel que quiera acercarse al mundo clásico en general y las Guerras Médicas en particular.
La sinopsis de la novela es la siguiente: "Siglo V a. C. La joven democracia ateniense se enfrenta a un terrible desafío. El gigantesco Imperio Persa pretende destruir Atenas y conquistar Grecia. En ese momento decisivo aparecerá un hombre, un genio, un visionario: Temístocles.  Él será el hilo conductor de esta deslumbrante novela que, cimentada en la historia, tiene el aliento de la tragedia y la fuerza de la épica. Desde la carga suicida de los atenienses en Maratón a la batalla de las Termópilas, pasando por la fabulosa ciudad de Babilonia, todos los hilos de la trama desembocan así en la jugada maestra de Temístocles: Salamina, la mayor batalla naval de la Antigüedad y el lugar donde se dirimió el futuro de nuestra civilización.  Javier Negrete recrea este momento irrepetible con un ritmo magistral y dota de vida a un elenco inolvidable de personajes, entre los que destaca Artemisia, reina de Halicarnaso, griega de nacimiento, aliada de los persas y cuyo corazón se convierte también en un campo de batalla inesperado". 
Sobre Javier Negrete, la web Planeta de los Libros nos ofrece esta pequeña biografía: "Javier Negrete nació en Madrid en 1964. Estudió Filología Clásica y desde 1991 trabaja como profesor de griego en el IES Gabriel y Galán de Plasencia. En 1992 publicó su primera novela, La luna quieta. Es autor de otras obras de ciencia ficción como La mirada de las furias (premio Ignotus a la mejor novela, 1998) y Estado crepuscular (premio Ignotus y Gigamesh al mejor relato, 1994). Ha cultivado también la literatura juvenil con Memoria de dragón y Los héroes de Kalanúm. Con Buscador de sombras ganó el Premio UPC de novela corta del año 2000 y ha recibido tres veces la mención especial del jurado de dicho premio. Por otro lado ha resultado finalista de los premios Edebé, El Barco de Vapor y La Sonrisa Vertical. En Minotauro publicó en 2003 La Espada de Fuego, merecedora del premio Ignotus a la mejor novela, y El espíritu del mago, en 2005. Ambas obras han tenido una entusiasta acogida de público y crítica. También ha aparecido en edición de bolsillo el ómnibus que contiene Buscador de sombras y La luna quieta. En 2006 ganó el Premio Minotauro con Señores del Olimpo. Tiene una hija de quince años llamada Lydia".
Si se busca un acercamiento al tema desde otro punto de vista, os sugerimos la lectura también amena e interesante de Barry STRAUSS, La batalla de Salamina. El mayor combate naval de la Antigüedad, Barcelona, Edhasa, 2006, 448 pp, cuya reseña en la revista Gerión os facilitamos pinchando en el corespondiente enlace. 

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